UNA BODA, UNA HISTORIA
Marina y Álvaro
Una boda en el Gran Hotel Zaragoza, elegante y sobria, en blanco y negro y llena de flores.
Marina tenía dos cosas claras: quería muchas flores y una boda elegante, sin estridencias. Por eso elegimos el blanco y el negro como hilo conductor, de la iglesia al Gran Hotel Zaragoza.
Nos encargamos de la decoración floral de la ceremonia y del banquete, y de los espacios pensados para los invitados: amenities en los baños, candy bar y glitter bar.
DÓNDE
Iglesia del Hospital Nuestra Señora de Gracia y Gran Hotel Zaragoza
QUÉ HICIMOS
Decoración floral, decoración de espacios y detalles para invitados
LA IDEA
Boda elegante, con muchas flores, en blanco y negro
DE LA IDEA AL DÍA DE LA BODA
Las decisiones que dieron forma al día
Una iglesia vestida de flores
Marina soñaba con una ceremonia rodeada de flores. Vestimos la portada con dos columnas florales, una a cada lado de la puerta, y llenamos el altar de arreglos en blancos y rosas suaves, con pampas y eucalipto. En la entrada, un pedestal con telas, flores y velas recibía a los invitados. Desde el primer momento, la iglesia ya contaba cómo iba a ser el resto del día.
Blanco y negro, sin perder calidez
En el salón del Gran Hotel Zaragoza repetimos la misma paleta. Una guirnalda de flores sobre la chimenea, velas altas en candelabros dorados, pequeños jarrones oscuros y minutas con ilustraciones botánicas. En el centro, una mesa vestida con telas blancas, hortensias y velas. El blanco y el negro aportaban la elegancia; las flores y la luz de las velas, la calidez.
Pensando en cada invitado
La experiencia no se quedaba en las mesas. Preparamos cestas de amenities para los baños, jarrones de rosas blancas con tarjetas ilustradas y bolsas con detalles en cada silla. Y para la fiesta, un candy bar y un glitter bar, para que los invitados también formaran parte de la celebración.
El resultado
Una boda elegante y serena, en la que las flores fueron las protagonistas de principio a fin.
“
Así lo vivieron
«Mónica fue la tranquilidad de nuestra boda. Queríamos que todo estuviera organizado al mínimo detalle. Con ella puedes dormir tranquila. Es muy resolutiva, cercana y con una capacidad increíble para anticiparse a todo. Tiene esa mezcla perfecta entre profesionalidad y calidez que hace que te sientas acompañado en cada paso del camino.
Además de todo esto, es una bellísima persona y se esfuerza para que todo esté impecable.
El día de la boda fue todo maravilloso, siempre atenta para que estuviera todo perfecto. Gracias a ella pudimos vivir el día sin preocupaciones, disfrutando cada minuto con la seguridad de que todo estaba bajo control.
Volveríamos a confiar en ella con los ojos cerrados.»
Vuestra historia empieza con una idea
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